10 mar. 2015

A vos no te gustaba el blues - Más repercusiones

Resulta que en ocasión del partido de ida por la Recopa Sudamericana, el amigo Rodrigo Daskal compró dos ejemplares de "A vos no te gustaba el blues", uno de ellos para regalar.
Semanas más tarde me devuelve esta palabras.
Si alguno todavía no se decidió a comprar el libro, acá tiene una buena excusa para hacerlo. O no. Cada uno sabrá


Un blues o un shopping.

Los cuentos de Hernán hamacan la ironía entre el realismo y lo fantástico de la vida cotidiana, pero recordándonos a cada paso que en el final, siempre, está la muerte. Cuentos de amor, locura, (muerte), que coquetean con las pequeñas cosas, que le dan sangrienta revancha a los eternos fracasados, que miran de reojo al amor. Sin sostén alguno, ya que lo incierto de cada cosa está en el centro de la escena, casi siempre sangrienta, otras veces graciosa, jugando con los bordes de personajes simples en momentos endebles, sintiendo lástima por esos condenados de siempre, los textos nos van hundiendo lentamente. Nada parece salvarse, ni allí dónde la pelota entra se aleja el amargo sabor de la derrota. No son, sin embargo, imágenes pesimistas: nos permiten ver tras la puerta entornada la letra de un ojo fino, atento a los pliegues perdidos de nuestras vidas, a que somos apenas  una parte del hilo que las mueve. Le compré dos blues a Dardes, convencido que merecido destino de regalo tendría uno de ellos y a sabiendas que no es bueno para la salud visitar un shopping para mostrarle a alguien que lo quiero. Gracias, Hernán.